Después de ver la película 3 Iron nos queda el sentimiento de que paradójicamente en la era de la comunicación, el aislamiento y la soledad se están convirtiendo en el común denominador de las sociedades desarrolladas.
El contar con los recursos tecnológicos más sofisticados no garantiza que el proceso de comunicación sea exitoso ni que las relaciones humanas se vean fortalecidas, esto sólo es posible cuando el espíritu del hombre privilegia los designios de los sentimientos más profundos y esenciales.
En la película podemos observar cómo una pareja que supuestamente tiene todo a su favor ha destruido los canales de comunicación y ha acabado con cualquier posibilidad de convivencia, a la vez que un espíritu libre se abre camino en una sociedad que ha sustituido las interrelaciones personales por el más puro egoísmo.
El encuentro de los futuros amantes se da sin la necesidad de verbalizar las inquietudes y los sentimientos, todo fluye tan natural que la comunicación se establece en formas tan elementales como una sonrisa, una mirada un toque furtivo de los dedos, etc.
El silencio de los jóvenes amantes lucha contra un sistema donde la mentira y los intereses son la forma de comunicación establecida a nivel general y al final ellos quedan unidos en un mundo donde las palabras no son necesarias y el resto de la gente mediatizada no tiene cabida.
Mario Legarda
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