jueves, 28 de octubre de 2010

CORTÁZAR Y LA FANTASÍA LITERARIA


CORTÁZAR Y LA FANTASÍA LITERARIA
     Julio Cortázar es uno de los escritores latinoamericanos más universales, ya que supo compaginar la realidad mágica de nuestros países con la milenaria cultura europea, Rayuela es un ejemplo de cómo la poesía, la fantasía y la prosa se unen para dibujar un universo fantástico que nos transporta a planos narrativos únicos en su género.
     El protagonista y la Maga son los actores de una historia de amor sui generis, su naturaleza los induce a buscar, la búsqueda es su razón de ser y el amor se vive en encuentros no decididos por su voluntad, pero sí, por un sino ineludible que los hace estar juntos.
     La vida transcurre en medio de encuentros insospechados, ellos han decidido caminar a contracorriente y se saben transgresores, su visión del mundo y de la realidad es modificada por el cristal de los sueños y actúan en consecuencia, en ocasiones con fijaciones monotemáticas o buscando eludir un destino tejido por el azar con las minucias que la existencia les depara a diario.
    La suerte propia o de los demás se juega en una sola tirada de dados representada por la caída accidental de un cubo de azúcar, y hay que enfrentar la superstición jugando con sus reglas y conjurándola haciendo todo lo que haya que hacer para lograrlo.
     La magia también forma parte de la vida, le da otra dimensión y los sumerge en un universo de nuevas oportunidades que les permite hacer malabares con la realidad y vivir de otra manera el amor, con la libertad que da el saberse únicos y capaces de lograr maravillas, aunque el miedo aflore en instantes debido a la omnipresencia del destino en los giros imprevistos del universo y de la vida.
                                                                              Mario Legarda

domingo, 17 de octubre de 2010

Narcocorrido

Después de escuchar dos narcocorridos, pensé muy bien como descifrarlos, pero me di cuenta de que no sería fácil. Mis preguntas fueron, ¿Por qué alguien cantaría o compondría ese tipo de canción?, ¿a qué tipo de gente le gusta esta música?, ¿Por qué se debe analizar una forma de expresión como esa?,  y las preguntas siguen y siguen.
Bueno, la música está hecha para abordar cualquier parte de la intervención humana en la realidad incluyendo lo que se narra en los narcocorridos, como forma de lenguaje, no me comunican nada, valores gastados, fama, fortuna, placeres banales, cosas que, solo alguien que no ve para adelante disfruta, exaltación del poder ambiguo, cantos a los que no saben vivir, que temen a la muerte más que a nada, que buscan llenar espacios y que no tienen un fin en cuanto a sus deseos, en fin, todo lo malo del humano.
Por el otro lado, quizá el narcocorrido se dirija a tratar de revivir a aquellos figuras de antaño, a Villa, a Zapata, a los héroes de la independencia, tratar de traspasar el hecho de que una vez, no importando el bando en el que se estuviera, o el punto de vista del que uno goce sobre el asunto, estos héroes fueron considerados criminales, Allende por ejemplo, cometió alta traición, Madero era miembro de una familia acomodada, inicio de manera formal la revolución, ¿que pensaron las personas que tenían el capital asegurado por las leyes del anterior gobierno y que se creían a salvo de cualquier cosa?, ¿que su dinero seguiría fluyendo y que ellos seguirían siendo grandes?, Madero era un criminal para ellos, en ese momento. Solo los hacen héroes los más bajos puestos, los que admiran y no son admirados, de eso se trata todo, cantar lo que se quisiera ser, solo porque veo lo que quiero ver.
Quizá el narcocorrido, es el nuevo cantar de los nibelungos, no lo comparo con la gran obra literaria, solo intento explicar el hecho de se usa para resaltar los valores de una época, y poner figuras, héroes, con los valores máximos que cualquiera quisiera tener, ¿Rodrigo Díaz no mato a tantos invasores almorávides como pudo?, ¿acaso este pueblo lo ve como un héroe?, el conflicto lo gano España, o al menos fue el comienzo de la reunificación de su territorio y por eso se llama "el Cantar de mio Cid", trata de un español no de Yusuf. Solo son héroes aquellas figuras de los vencedores, los demás son fotografías olvidadas, no se les canta por qué no representan el ideal popular.
Lo malo de hoy puede ser lo bueno del mañana, lo bueno de hoy, se vuelve conocido y aburrido, lo guardamos como agradables recuerdos y le damos cabida a aquello que por nuevo nos emociona.

José Abraham Cigarroa Carrasco.

sábado, 16 de octubre de 2010

Gangstacorrido

Antes que nada quisiera expresar el parecido que encontré entre el gangsta rap (subgénero del rap) con el narcocorrido (subgénero del corrido), siendo el primero como su análogo americano. Análogo en el sentido de lo que cuenta, de lo que canta, ya que, de corrido al rap hay mucha diferencia, estéticamente hablando. Intentaré profundizar en el narcocorrido al compararlo con el gangta rap, aunque dudo lograr un buen resultado al no conocer a fondo al subgénero grupero.
Al igual que el gangsta rap, este género musical quiere hacer resaltar algunas cualidades de todos aquellos que son partícipes del narco, como su valentía, su inteligencia, su bravura; su poder; su dinero; además de todas los actos ilícitos que hacen, como asesinato, extorción, tráfico de drogas, inmigraciones ilegales, etc… En tres de las cuatro canciones que yo escuché, en el narcocorrido, la canción hace referencia en tercera persona a un personaje ya sea ficticio o real, en este caso puede ser alguien contemporáneo o algún mafioso histórico; sin embargo, en el gangsta rap, el rapero hace alusión a sí mismo, contando anécdotas reales de su vida pasada.
En el narcocorrido se quiere hacer ver al narcotraficante como una especie de ser omnipotente que es capaz de prácticamente cualquier cosa que se proponga al hacer uso de su poder, dejando en claro que está por encima de la ley. En este aspecto, el gangsta rap es prácticamente lo mismo.
Seré honesto: ya no sé qué más puedo agregar… Esta actividad sí fue algo complicada. Y es que no me gusta esta música, por ende no sé nada al respecto. Pude compararlo un poco con el gansta rap, pero tampoco escucho mucho este subgénero del rap.
Una pequeña aportación, una opinión mía, es que creo que el narcocorrido no son sino canciones que, en el fondo, no dejan nada en absoluto, y que simplemente lucran explotando el gusto de la gente en el género. Por lo tanto, no puede ser (ni de chiste) considerado bajo ninguna circunstancia arte.

Salvador Maldonado Tapia


viernes, 15 de octubre de 2010

opinión por Valeria Enríquez

El narcocorrido es un subgénero perteneciente a la música norteña, que se escucha principalmente en estados del norte de México, sur de Estados Unidos y también en Colombia. En México son interpretados principalmente por músicos del norte de ése país y en Estados Unidos por hispanos provenientes de las comunidades latinoamericanas.
Éste es una versión reciente del tradicional corrido mexicano, y fundamentalmente trata de exaltar o conmemorar figuras, personas y eventos relacionados con el narcotráfico.
Esta clase de música, generalmente no busca dar un carácter moral respecto a dicho tema, sino más bien mostrar vivencias típicas en las que se hallan envueltos dichos personajes. Existen narcocorridos que destacan en el narcotraficante virtudes relativas al desempeño de sus actividades ilícitas, presentándolos como gente poderosa, valiente, astuta, temeraria, etc. Tal vez los intérpretes más conocidos internacionalmente de éste género sean Los Tigres del Norte.
Además en otros narcocorridos se presentan situaciones que sucedieron en algún momento, claramente magnificadas como una hazaña heroica, inclusive en ocasiones presentan cuanta gente falleció en el altercado como si fuera un número de glorias o trofeos, para después exteriorizar cuanto les quitaron a ellos, como una forma de excusar las muertes por proteger su “negocio”.
Como se puede apreciar en la letra de Contrabando En La Frontera, interpretada por el fallecido Valentín Elizalde(1979-2006):
Cruzaron por el desierto
para llegar a Tijuana
en una caja de muerto
llevaban la marihuana
es una hazaña asombrosa
pero asi eran de arriesgados
llenaban la carroza
con papeles arreglados
era Rosaura Santana
el otro Juan escalante
la primera la texana
el segundo traficante
al llegar a la garita
cansados y polvorientos
la policia de Sonoyta
acepto los documentos
y llegaron a Tijuana
todo estaba preparado
100 kilos de marihuana
pasarian al otro lado
todos querian ver el muerto
los policias de la aduana
pero como no era cierto
solo hayaron marihuana
señores creo que este asunto
a todos los tiene hundidos
no de por vivo el muertito
y quedaran detenidos
y sacaron las pistolas
y el primer gallo primero
la gente corre echa bola
al ver muerto al aduanero
hubo una gran balacera
heridos por todos lados
quedaron en San Isidro
14 muertos tirados
Callo Rosaura Santana
lo mismo que el mexicano
les quito la marihuana
el gobierno americano.



Esta canción no es más que una muestra de lo que se vive en estos tiempos y que ahora mucha gente toma estas canciones como epopeyas y a sus protagonistas como ídolos dignos de venerarse por sus acciones.

Opinión

No sabía cómo empezar, escuché dos narco-corridos y  finalizé con una cara de no saber que hacer, a mi parecer éstos cuentan simplemente historias que pasan en ese entorno ( obviamente el narcotráfico).
No me gustan ese tipo de canciones, su letra me parece  muy parecida en las dos que oi. Hablaban de las maldades que se le hacían a los enemigos, que localizados estaban, resaltaban que eran poderosos y que tenían la capacidad de hacer casi cualquier cosa con las personas, no lo dudo, que podían quitar a cualquiera de su camino, por, como ya mencione, el poder que tienen, incluso los contactos.
Una parte importante que comentaré, es acerca de las torturas que son realizadas por ellos, y que son para dar miedo a cualquiera, sin darnos ganas de interponernos a su paso y evitando algún contacto hacia ellos.
Principalmente lo que se pudo observar y quizá este repitiendo mucho; es la exaltación de poder que se puede escuchar en éstos conocidos narco-corridos y el punto importante, que ellos dicen estar arriba de nosotros, porque con muchas cosas, que segura estoy comprenden, son capaces de muchas veces mantenernos bien calladitos, para que al fin ellos continúen con el ciclo, para el que nosotros ahora no vemos un buen final.
Susana Gutiérrez.

narco-corrido

A LOS HOMBRES VERDADEROS SE LES MERECE SUS CORRIDOS (sic)

     Hablar del narcocorrido en México es hablar del cliché, del lugar común, de un universo de valores trastocados donde lo importante al final de cuentas no es la riqueza obtenida mediante la industria del narcotráfico, sino el poder que los hombres logran con él aunque sea de manera fugaz.
     El narcocorrido es una apología de la violencia y el delito como medios eficaces y válidos para lograr todo aquello que la realidad diaria le niega al hombre común, y que ve en las actividades ilícitas una posibilidad de alcanzar sus sueños más preciados  de una manera multiplicada.
     En este segmento de la cultura popular encontramos cómo la figura del tlatoani es rediviva en los personajes principales de las historias relatadas, sobre todo en los grandes jefes que merecen según el creador del narcocorrido todo el honor y el respeto, en una extraña suerte de sacralización laica en la que la muerte y la sangre parecen ser el sacrificio ritual esperado.
    En este tipo de creación se hace una descripción abundante de lo que esta subcultura tiene por más deseado: grandes camionetas y autos, joyas, finas bebidas, vestimenta ostentosa, mujeres, etc.
      La cultura del narcotráfico es un fenómeno  que ha permeado todas los segmentos socioculturales en nuestro país y ha trascendido más allá de nuestras fronteras asimilándose en partes de Centroamérica y en los Estados Unidos sobre todo en la población con ascendencia mexicana.
     El intento de hacer un análisis de la estética del narcocorrido es una tarea no fácil, pues los creadores de estas obras son por lo general escritores de canciones y grupos musicales con casi nula preparación artística, lo que ha motivado haciendo un símil con la pintura, un movimiento de naturaleza naíf. 
   Otro de los elementos distintivos de la subcultura del narco aparte de la aparatosa indumentaria vaquera y el sombrero que supuestamente les proporciona a los usuarios una identidad básicamente campesina (hay que hacer notar que los primeros narcos trabajaban la tierra para cultivar mariguana y amapola) son sus adornos tales como cadenas de oro, dijes con la figura de una AK 47 y una extraña adoración por “la santa muerte” y  Jesús Malverde  su santo patrono, una y otro parecen ser los asideros morales de las personas dedicadas al ilegal oficio del narcotráfico.
     La santa muerte parece ser su protectora ante el futuro más inminente que les espera a la mayoría de ellos y en una paradoja extraña le piden desproteger a sus contrarios mientras a ellos los beneficia.
     Jesús Malverde  en cambio es un personaje de oscuro pasado a principios del siglo XX en el estado de Sinaloa que se dedicaba a la delincuencia como un Robin Hood moderno y que al ser atrapado murió colgado, desde entonces se le empezó a rendir cierto culto local que después se generalizó al desarrollarse la subcultura del narco.     
  La problemática principal no es el hecho de que surjan expresiones como el narcocorrido, sino que haya sociedades que sean capaces de engendrarlas, habría que cuestionarse hasta dónde nuestra nación ha fallado en el plano educativo y cultural para que expresiones como la que estamos comentando sean capaces de quedarse en el gusto popular, y todavía más, habría que reflexionar si las causas  que generan tales fenómenos no son de naturaleza sociopolítica.  


Mario Legarda

viernes, 8 de octubre de 2010

COMUNICACIÓN Y LIBERTAD

No cabe duda que la libertad es una búsqueda que ha formado parte de la historia del hombre desde sus inicios, el desarrollo de las sociedades humanas  ha sido una constante lucha por romper las ataduras que limitan el  pensamiento y   el quehacer social e individual; y la comunicación, como forjadora de los canales que unen el pensamiento y el actuar de los componentes de un grupo, ha sido parte primordial de la vida del hombre.
     La única manera en que los humanos fueron capaces de vencer las ataduras que les significaba un medio ambiente hostil, fue desarrollar las primeras formas primitivas de tecnología, que a su vez se transmitieron gracias a medios de comunicación elementales que fueron básicos en la conformación de las primeras culturas.
     Es pues clara, de qué manera, la evolución humana ha estado ligada a sus procesos de comunicación y también cómo dichos procesos han intentado ser controlados por los grupos de poder desde la más remota antigüedad,  pues quien controla la comunicación controla el conocimiento y todo lo que esto conlleva, provocando  una limitación a los derechos del individuo y de la sociedades  que han tenido que enfrentar todos los intentos de vulnerar la libertad, buscando a cada paso maneras democráticas  de manejar el poder en beneficio de la colectividad.
     Debido al enorme desarrollo tecnológico observado durante los últimos cincuenta años y del cual las tecnologías de la comunicación no fueron ajenas, se ha abierto un campo inmenso e inexplorado en los medios de comunicación masiva; es tal la cantidad de información y de recursos para obtenerla con que cuenta el individuo actual, que los estados nacionales totalitarios y los supuestamente  democráticos, han caído en la tentación de controlar los medios de comunicación, poniendo especial énfasis en los medios electrónicos, la televisión y sobre todo el internet debido, sin duda al gran margen de libertad con que todavía cuentan sus usuarios.
      Sería conveniente que el ciudadano común y corriente tomara plena  conciencia del enorme peligro que para sus libertades significan la censura y el control monopólico de los medios, ya que es el primer paso para un control total de las sociedades.
     Esperemos que en un futuro no tengamos que sufrir la terrible realidad planteada en la extraordinaria novela 1984 (George Orwell) y que la búsqueda de la libertad sea el sino del hombre.

                                                                               Mario Legarda