Hace algún tiempo, había tenido la fortuna de apreciar la extraordinaria película 3 Iron del director sudcoreano KIM-Ki-duk (en nuestro país fue proyectada con el sugestivo título de “El Espíritu de una Pasión), donde hace gala de grandes logros estéticos, enmarcados con una sobria y hermosa música y la colaboración sobresaliente de dos jóvenes actores.
Al margen de su obvia calidad cinematográfica, sería interesante enfocarnos en la historia que se desarrolla siempre en un plano paralelo a la realidad y nos relata el encuentro de de una mujer atormentada por una vida vacía y un marido violento, con un joven que huyendo de todos los convencionalismos, se dedica a sobrevivir en las casas en las que después de dejar publicidad se cerciora que estén vacías. Una de esas casas es la de la mujer, que después de ser agredida de nueva cuenta por el marido, descubre al joven en el interior del hogar y más curiosa que asustada empieza a espiar al muchacho, dándose cuenta que éste es inofensivo, a tal grado que hace pequeños trabajos tales como lavar ropa o reparar artículos eléctricos en un afán de resarcir en lo posible la irrupción, todo con el fin de dedicarse a la actividad que más disfruta: practicar el golpe de salida de golf con un bastón 3 Iron y todo su tiempo libre lo ocupa en la actividad de la que se ha convertido en un experto. La mujer se presenta ante el joven y éste abandona la casa, pero regresa y el marido los encuentra juntos, por lo que trata de agredir al muchacho y éste se defiende esgrimiendo por primera vez su palo de golf como ángel vengador, golpeando severamente al marido con las bolas de golf.
La mujer y el muchacho huyen de la casa dedicándose a vivir en hogares vacíos, entablándose una relación idílica, donde los sentimientos y el reconocimiento mutuo sustituyen a las palabras que en este acuerdo de tener un edén propio, salen sobrando.
El amor llega a los dos y cómplices enfrentan los problemas que se presentan al ser descubiertos en una casa y a través de su profundo sentimiento amoroso siguen unidos a pesar de la separación. En una muestra del más puro realismo mágico, el joven aprende en la cárcel, después de severas golpizas a ocultarse absolutamente de la mirada de los otros mientras la mujer espera pacientemente su retorno
La historia se cierra con la venganza del muchacho de un cruel policía y el reencuentro de los amantes, éstos viven en la casa con el marido de ella sin que éste pueda ver al joven mientras los dos dan rienda suelta a su gran amor sin palabras.
Huir de una realidad hiriente se convierte pues en la salida perfecta para los dos amantes que con su relación colmada de silencio y de ternura logran salvar su amor.
Podemos concluir:
“ES DIFÍCIL DECIR SI EL MUNDO EN EL QUE VIVIMOS ES UNA REALIDAD O UN SUEÑO”
“ES DIFÍCIL DECIR SI EL MUNDO EN EL QUE VIVIMOS ES UNA REALIDAD O UN SUEÑO”
Mario Legarda








